La Universidad de Medellín es mi casa espiritual del rigor académico y la de tantos colegas y amigos que nos formamos con esfuerzo y sacrificio allí, donde estudié mi pregrado y mi especialización. Allí aprendí a soñar con la grandeza de ser un profesional íntegro y capaz, formado en la filosofía del servicio y el deber ser a plenitud.
En declaraciones recientes, el alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, expresó su inconformidad con el costo que representa para la Ciudad la atención a las personas “habitantes de calle”, afirmando que más de la mitad son de otras ciudades y que cada “habitante de calle” le “cuesta mensualmente a la Ciudad y a la gente 2.700.000 mil pesos, mientras que un niño en los jardines de Buen Comienzo no supera los 870 mil o el millón de pesos”.